viernes, 28 de noviembre de 2008

AÑO TERRIBLEMENTE TRAGICO

Es difícil tratar de encontrar los mejores momentos del año y después de una larga meditación te das cuenta que lamentablemente no existen, y que si no han sido extremadamente negativos pues han sido aburridos.

A si que boy a relatar los momentos trágicos del año que esos sis son bastantes:

Bueno empecemos por la terrible muerte de mi tío José Miguel, su mujer y dos de sus hijos.

-panita esta bueno este material que nos metimos tomate un baso-
-no Chinche, yo paso dale tu no mas-
-ya te arrugaste, cuidado, te me trasformo y te doy de baja y de paso me llevo a tu
familia, claro después de comerme a tu mujer, que esta buena-

Se escucharon trece tiros de los cuales nueve le dieron solo a mi tío, dos a su mujer y un tiro a cada una de mis primas, solo se salvaron tres de sus hijos ya que eran cinco primos que ahora por la inoperancia de la justicia van a pasar a una institución publica hasta que cumplan la mayoría de edad.

Dos meses después , para ser exacto el 20 de marzo a las dos de la mañana mientras yo estaba tomando unos tragos con dos de mis amigos pues los de mas no se acordaron de mi cumpleaños , dejaba de existir Marcos Flores, la muerte de el fue menos trágica que la anterior , simplemente se le paro el corazón mientras dormía…

Si continuo relatando los terribles eventos desde 2008 pues nunca acabo.

Solo espero que ya no me ocurran mas detalles importantes en lo poco que queda del año. Triste ninfa que a la derriba me has dejado ahuyenta los malos augurios de fin de año y déjame en paz aunque sea un rato….

div style="position:relative"> 1 año 1 post Votar Ver otros participantes

sábado, 8 de noviembre de 2008

EL ALBUM DE CORTEZ

¡Thomas! …
Aun sentía un no se que indescriptible que tapaba mi boca y segaba mi pensamiento, inmóvil cual estatua a escasos metros de lo que dejo el camión recolector de basura. Seque mis lagrimas y le di vuelta a la pagina ya no quería ver las fotos del velorio de Thomas, ya no quería recordar mi impotencia ante el hecho, las caras de todos los familiares que sin decirlo me gritaban ¡CULPABLE! , tú ya es la culpa por no detenerlo, por no impedir que cruzara la calle cuando ya te habías dado cuenta del camión recolector…
Despeje por un momento mi pensamiento y le di un pare a las especulaciones, encerré en el baúl de mi inconciente esos recuerdos y me dispuse a preciar el resto de las fotos.
Mis dedos no dejaban de presionar esas hermosas caderas mientras me trasportaba a otro mundo con su exquisito olor, creo que había combinado algunos perfumes para lograr ese inigualable aroma, ese transportador a un ambiente apacible, inspirador de las mas grandes obras de arte. Entre diez y quince minutos perdí la noción del tiempo, desaparecí al resto de los invitados de la fiesta, solo estábamos los dos, disfrute hasta mas no poder esos minutos que para mi parecieron horas. Sonreí ligeramente mientras disfrutaba de ese recuerdo y aun me parecía tenerla en frente, tan llena de ese extraño aroma encantador. Dios como me arrepiento de haber disfrutado tanto de ella, que no me di tiempo ni siquiera para presentarme, pero que se va hacer ha veces es mas divino disfrutar de una persona de esta manera que intercambiar palabras que ha veces entorpecen la primera impresión. Me entere por uno de mis mejores amigos que aquella preciosura se llamaba Laura, y que para esta fecha ya tenia dos hijos y había enviudado hace dos meces, pero eso para mi es otra historia.
Me recosté sobre la alfombra de la sala y abrí al azar el álbum de fotos transportándome a unos de los momentos mas tristes de mi vida…”MI MUERTE”. De repente vinieron a mí, aquellas punzadas del pasado y aquel dolor indescriptible que se fue llevando mi aliento y que dejo solo un cuerpo inerte.
Aquel cuerpo que en este momento estaban enterando y que yo aun no estaba listo para despedirlo. Deje en el mismo sitio donde lo encontré lo enjuague con unas pocas lágrimas que solo yo veía y deje mis momentos toda mi vida en aquel álbum “mágico” para ellos indefinible para mi, el único capaz de transportarlos hacia mi, y el único capaz de hacerme llegar hasta ellos.
Dos siglos después aun se conserva aquel álbum en la familia Cortez y hasta el día de hoy se recuerda con cariño a don Esteban Cortez, pilar de esta familia.

Rene Campoverde