martes, 15 de diciembre de 2009

EL CAPTURADOR DE ALMAS

De lejos se divisaba el lecho donde había ocurrido el macabro acto, la puerta aun chorreaba sangre, como si ella fuera la víctima, el aire era denso, pesado, transmitidor de dolor, de resignación y venganza…

En el interior todo estaba desecho y lo que no, fuera de su lujar, la sangre era el principal ingrediente del lugar, parece que el homicida quería teñir la casa de rojo, no había puerta que no este abierta, en el cuarto de Anny se encontraba el cuerpo de un joven de aproximadamente dieciocho años, parecía que aun no se resignaba a morir, pues tenía los ojos fijamente clavados hacia la pared, como si algo escondiera, su cara aun mostraba el pánico sufrido, su cuerpo totalmente descubierto y tendido boca arriba sobre la cama, mostraba ocho heridas profundas, todas ene l corazón, posiblemente hechas con un cuchillo de cocina.

Al fondo en el patio se encontraba Anny, que todavía tenía el cuchillo, pero atravesado en su yugular, que al contrario del joven, ella tenía los ojos cerrados, su cuerpo estaba desnudo y en su mano derecha como escrito con sangre un poema.

¡Pobre alma mía, llena de ilusiones rotas,
sin esperanza desamparada
y entre jazmines sola!

Segura te encontrabas,
tocabas el cielo con las manos,
entusiasmada con un manto
cubierta, exclamaste ¡yo la amo!

¡Pobre alma mía, sin ilusión
desilusionada y como de
muerte condenada!

Mientras el inspector Flacher observaba minuciosamente el cuerpo de Anny, se escucho dos disparos que provenían de la parte superior de la casa. Enseguida aparecieron los dos pesquisas con un joven de unos veintidós años aproximadamente y dos frascos vacios que le habían encontrado.

-No fueron muy listos, no, nadie escapa al azote de yo. Ni sus almas pudieron escapar-

Dejo escapar algunas carcajadas mientras señalaba con el dedo índice los frascos que le habían encontrado.

Mesurado loco que se había encontrado el inspector, pero lo intrigaba mucho la forma y la explicación que el implicado le daba al hecho y lo instigo a que le explicara lo sucedido con detalles y a su vez lo instruyera en la captura de almas pues no entendía nada de eso.

-jajajaja, pues mira lo de la captura del alma debes infringir un dolor tal a la persona a la cual se la quieras extraer pero no dolor corporal si no dolor espiritual, tiene que dolerle el alma, tiene que pedir, suplicar que pares y es en ese momento que debes ponerle fin a su existencia corporal y encerrar su alma a lo que sale expulsada del cuerpo, el recipiente, eso es lo de menos, con tal que tenga tapa jajajaja-

Tocándose la frente el inspector y los dos pesquisas llegaron fácilmente a la conclusión de que estaban frente a un demente y que como resultado de sus alucinaciones habían quedado esos dos cadáveres.

- bueno capturador de almas es hora de que vayas a tu propio laboratorio…-


René Campoverde

viernes, 24 de abril de 2009

LA AGONIA DE MI VIDA EN UNAS HORAS

12:45; estaba lleno de alegría,
mi corazón corroboraba mi sonrisa.
Sentía frío, mas mi alma no lo sentía,
enchufada en un instante, en un minuto
de alegría….

12:46; mi alma se congelo, la fogata
de la ilusión que caliente la mantenía
se hizo humo y delante de mi,
solo quedo el dolor, dulce sucesor
de mi alegría….

13:30; ya sin esperanza, desesperado
y lleno de alcohol, borracho.
quise levantarme, tratar de robarme unos
minutos de esperanza,
mas mi cuerpo fallo y sin fuerzas cayo.

16:30; la ingrata que con mi alma jugo,
llorando sobre mí cuerpo estaba,
pobre ser sin vida, aun muerto
con el a la escondida jugaba.

16:34; sin corazón, y sin ganas de aguantarla
me eche encima de lo que ella llamaba alma,
y sin respirar me la lleve conmigo,
a donde ya no hará mal, al más allá…

René Campoverde Flores

viernes, 6 de febrero de 2009

MARIA, MARIA...

María, María, María…
aun gemía mi alma adolorida,
sin piedad sometida
y como con saña atormentada.

Mi corazón sin salida acorralado
se suicido mientras podía,
dejando un hilacho de alegría
suspendido entre comillas.

Mi vida en coma y como
ahogada por mí saliva,
se debatía entre la verdad
que me dolía y mi mentira
que aun no me dejaba morir.

María, María, María…
fue lo último que diría
mientras mis lagrimas sin cesar
enguajaban mis heridas,
y mi mente su rostro construía
para confortarme mientras moría.

René Campoverde

jueves, 5 de febrero de 2009

AL PARECER TE CONOCI

Ayer conocí a alguien,
deberías conocerlo
se párese a ti,
un poco gruñón….

Ayer yo también te conocí,
tenía tus ojos claros de miel
tu casi sonrisa que me
idiotiza y de ves en cuando me eriza.

Veía la vida con alegría
sonreía y sonreía,
solamente en ti vi tanta alegría,
me parecía conocerte,
por que había algo en ti,
que me daba alegría...

Recurrí a viejos trucos que
en ti eran fantasía, desdibuje
mi rostro, encendí la chispa
que mantenía escondida,
quise ver si eras la misma
o solo alguien parecida.

Creo que me costara definir
por que me embriagas con tus alegrías
si eres la misma o alguien parecida
si no eres la misma
eres un regalo que tal vez no merecía
al tener la oportunidad de que estés en mi vida...

Sabes creo que eres la misma,
pues ayer al levantarme no te encontré,
son tus mismos trucos de escape,
tu mismo encanto indomable
solo que hasta ayer los reencontré.

Pensé, que cuenta nunca te darías
pero regrese a ti
por que haces tan feliz mi vida
y por que contigo encontré
lo que tanto busque un día...

Tal vez siempre fuiste la misma,
tal vez el que cambio fui yo,
creo que no era el mismo,
tal vez el momento me cambio

Te cambio la vida, te cambio el dolor
que dejaron grandes heridas,
que solo el tiempo sano...
aca estamos nuevamente los dos
somos los mismos
y ahora si disfrutaremos nuestro amor.


René Campoverde